Programa económico y consolidación de los Nazis en el poder
1 comentario:
Anónimo
dijo...
El 1 de febrero de 1933, Adolfo Hitler explica el programa de su gabinete. Tras atribuir la falsa responsabilidad de la caída de la Republica Weimar al marxismo, "cuatro años de marxismo y un año de bolchevismo destruiría la función del gobierno nacional" de "construir la unidad de espíritu y la voluntad del pueblo, sobre la base moral de cristianismo, la base social familiar y el Estado, por encima de cualquier división de medios y clases, mediante el culto y el orgullo de sus viejas tradiciones", serian sus principales rasgos de la actividad del nuevo gobierno. Se traba de un programa en donde prometía la reorganización de la economía mediante de dos grandes planes cuatrienales destinados a salvar la crisis, a los campesinos y a los obreros alemanes. Esto seria para los primero cuatros años rescatar de miseria a los campesinos; y el objetivo de los otros cuatros años siguiente era eliminar definitivamente la desocupación. Los cual significaba, el restablecimiento de la paridad de derechos entre Alemania y los otros pueblos, y lo que a completa superación del Tratado de Versalles.
Hitler se intereso por se intereso por el ordenamiento económico y de la estructura social. Lo único que aprovecho fueron las articulaciones los aspectos más triviales e instrumentales, es decir, los símbolos, las vías y los métodos y ligara a su sistema político y al proceso de producción; en este sentido reconocía la utilidad de los sindicados, pero no solo cuanto su organismos investidos en sus funciones ideológicas de acompañar " el común trabajo hacia el mantenimiento de la seguridad en el pueblos y el estado". El socialismo no era más que una formula demagógica para ocultar a las masas la verdadera esencia nacionalista-imperialista del nacionalsocialismo. A lo que se perfilaba a una identidad entre socialistas y soldados, entre soldados y trabajadores, preludio de militarización de la nación y de la servidumbre completa de las clases trabajadoras y campesinas así a la alianza y a la compenetración entre clases capitalistas y régimen nazi. Una creación del espíritu socialista en el Servicio del trabajo. Es aquí donde se perfila su legitimación totalitaria del NSDAP, en cuanto el verdadero partido socialista.
La concepción jerárquico-autoritaria del nazismo, transferida a la vida económica, se transforma en el triunfo paternalista más integral y arbitrariedad empresarial. Suprimiendo a los sindicatos, el director de empresa cuya figura adquiere por otra parte una coloración racista, pues surge la elección de los mejores, quedan investidos en la función patriarcal-paternalista de jefe de una comunidad. El NSDAP, que había llegado al poder gracias a la ayuda de industria y las finanzas, se apresuro a dejar el horizonte político toda huella anticapitalista que existía en el programa de 1920. A lo lleva asía una nueva ética de trabajo militarista de una nación armada, unida en una ética paternalista y autoritaria del capitalismo imperialista.
- Collotto, Enzo. La Alemania Nazi; Alianza, Madrid, 1972, 7-262pp. - Parker, R.A.C. Europa 1918-1945, HISTORIA UNIVERSAL SIGLO XXI ·34; Siglo XXI, México D.F., 1978, 240-382pp. - Wiskemann, Elizabeth. La Europa de los dictadores 1919-1945; Siglo XXI, México D.F., 1978, 111-291pp. - Adolfo, Hitler. Mi lucha; Época, México D.F.
1 comentario:
El 1 de febrero de 1933, Adolfo Hitler explica el programa de su gabinete. Tras atribuir la falsa responsabilidad de la caída de la Republica Weimar al marxismo, "cuatro años de marxismo y un año de bolchevismo destruiría la función del gobierno nacional" de "construir la unidad de espíritu y la voluntad del pueblo, sobre la base moral de cristianismo, la base social familiar y el Estado, por encima de cualquier división de medios y clases, mediante el culto y el orgullo de sus viejas tradiciones", serian sus principales rasgos de la actividad del nuevo gobierno.
Se traba de un programa en donde prometía la reorganización de la economía mediante de dos grandes planes cuatrienales destinados a salvar la crisis, a los campesinos y a los obreros alemanes. Esto seria para los primero cuatros años rescatar de miseria a los campesinos; y el objetivo de los otros cuatros años siguiente era eliminar definitivamente la desocupación. Los cual significaba, el restablecimiento de la paridad de derechos entre Alemania y los otros pueblos, y lo que a completa superación del Tratado de Versalles.
Hitler se intereso por se intereso por el ordenamiento económico y de la estructura social. Lo único que aprovecho fueron las articulaciones los aspectos más triviales e instrumentales, es decir, los símbolos, las vías y los métodos y ligara a su sistema político y al proceso de producción; en este sentido reconocía la utilidad de los sindicados, pero no solo cuanto su organismos investidos en sus funciones ideológicas de acompañar " el común trabajo hacia el mantenimiento de la seguridad en el pueblos y el estado".
El socialismo no era más que una formula demagógica para ocultar a las masas la verdadera esencia nacionalista-imperialista del nacionalsocialismo. A lo que se perfilaba a una identidad entre socialistas y soldados, entre soldados y trabajadores, preludio de militarización de la nación y de la servidumbre completa de las clases trabajadoras y campesinas así a la alianza y a la compenetración entre clases capitalistas y régimen nazi. Una creación del espíritu socialista en el Servicio del trabajo. Es aquí donde se perfila su legitimación totalitaria del NSDAP, en cuanto el verdadero partido socialista.
La concepción jerárquico-autoritaria del nazismo, transferida a la vida económica, se transforma en el triunfo paternalista más integral y arbitrariedad empresarial. Suprimiendo a los sindicatos, el director de empresa cuya figura adquiere por otra parte una coloración racista, pues surge la elección de los mejores, quedan investidos en la función patriarcal-paternalista de jefe de una comunidad. El NSDAP, que había llegado al poder gracias a la ayuda de industria y las finanzas, se apresuro a dejar el horizonte político toda huella anticapitalista que existía en el programa de 1920. A lo lleva asía una nueva ética de trabajo militarista de una nación armada, unida en una ética paternalista y autoritaria del capitalismo imperialista.
Publicar un comentario