Nacionalsocialismo Alemán

1 comentario:

Anónimo dijo...

El partido Nacionalsocialista llego a su poder al termino de los catorce años de vida de la Republica de Weimar. Surgió de los factores políticos, económicos y culturales que condicionaron el movimiento nacionalsocialista ejerciendo fuerza y poder. Este movimiento fue un elemento de fractura, debilidad, desintegración interna que construyo el colapso definitivo y total del experimento democrático intentado después de la revolución de noviembre de 1918.
Alemania salía en aquel tiempo de la guerra mundial bajo un peso preponderante, de la derrota militar. Las huelgas de 1917-1918 habían constituido la genuina expresión de la protesta popular contra los duros e insoportables sacrificios impuestos principalmente a las clases trabajadoras y a los humildes por la duración de la guerra. Pero este conflicto mundial había acelerado una crisis que amenazaba al imperio de Guillermino. Unas crisis de institución anticuadas que ya no respondían a las peticiones de democratización del poder, a todos niveles, de la socialdemocracia y de los círculos liberales, ni a la funcionalidad de los Estados modernos. Esta crisis se desarrollo también económicamente y social, caracterizado por el creciente monopolio industrial pesada, intensificado bajo la presión de la economía bélica, y al mismo tiempo por el desnivel de una reducida monarquía y de las modestas condiciones de la vida de la mayor parte de los trabajadores.
La continuidad del pasado, garantizada por el aparato burocrático-administrativo del imperio garantizo a la República protección a la derecha contra las fuerzas revindicaban el orgullo de ser portadoras del renacer nacional frente la humillación de la derrota. La paz de Versalles por lo cual las potencias de la Entente creyeron resolver el problema alemán, trago consigo consecuencias trajo consigo consecuencia nada lisonjeras, no tanto por que se tratase de una de la paz intolerablemente dura y agobiante contra se alzaba los nacionalistas, en ella se recopilaban todas las incoherencias y las contradicciones de las potencias vencedoras que actuaban contra el imperio germánico.
Las polémicas sobre las reparaciones sobre las cuales los nacionalistas veían únicamente una interferencia extranjera en la economía alemana, absteniéndose por parte de denunciar la colisión y la convergencia de intereses que operaban entre el capitalismo de las potencias occidentales y el alemán, y sobre todo la perdida de las colonias nutrieron abundadamente el nacionalismo y pangermanista, que no resignaba la derrota.