“La noche de los cuchillos largos”

1 comentario:

Anónimo dijo...

El conflicto entre la NSDAP y la Reichswehr, embestida desde interior del parido nazi. Y la lucha latente entre la SA y la Reichswehr era explotada por lo partidos, ante la cual las SA revindicaban una función de guía. Dentro del NSDAP la oposición a las SA no procedía solo de Hitler y de Göring, inclinados hacia posiciones más posibilistas y decididos a buscar apoyo en cuales Röhn la continuación de la Revolución; en el conflicto entra también SS, la guardia personal de Hitler. Aunque la SA, es decir, el propio Röhm, y Heinrich Himmler, había conseguido una creciente autoridad, a finales de 1933 Himmler, controlaba toda la policía, mientras su fiel colaborador, Reinardt Heydrich, había organizado la policía secreta de Baviera, controlaba los servicios de seguridad del partido. Himmler aspiraba sacudirse la tutela de Röhm, sino que pretendía resolver a favor de la SS dualismo creciente, a un punto intolerable entre las dos milicias del partido. En esta dificultad Hitler, que únicamente si se ganaba el apoyo de la Richswehr podría inclinar su favor la balanza en el partido y conjurar el peligro que había puesto la SA para sus posiciones. Hitler intento salvar la situación con el compromiso; Otto Strasser en que el 13 de junio de 1934 ofreció a su hermano Gregor, el cargo de Ministro de Economiza; pero solo este había aceptado de que fuesen excluidos el gobierno Göring y Goebbels. Esta situación terminaría el 17 junio el vicecanciller Von Papen, quien en un discurso pronunciaba en Marburgo abiertamente el extremismo de la izquierda del NSDAP y el espíritu clasista. Ante esta situación del peligro que aseguraba el apoyo del Reichswehr y presidencia, Hitler impulsaron a desencadenar una acción ferozmente, contra Röhm y las SA. En la noche del 30 de junio 1934 y sus lugartenientes fueron agredidos por sorpresa y asesinados, donde asegura von papen, que Röhm estaba en vísperas de desencadenar un golpe de Estado. Hitler se había aprovechado de los servicios cuando había necesitado de la SA para alcanzar sus objetivos políticos, Göring u Himmler en Berlín, Hitler y Goebbels en Munich, dirigieron personalmente la operación contra Röhm. Este no solo fue la únicas victima del "baño de sangre"; entre las victimas, estimadas en algunos centenares (Hitler denuncia a unas 77), estaban también Gregor Strasser, dos generales, el excanceciller von Schleicher y von Bredow, y así como excomisario del gobierno Bávaro, von Kahr.
La amplitud de la matanza revela su significado político. Es evidente, los jefes nazis habían aprovechado la ocasión no solo para liquidar las diferencias internas de la NSDAP sino también para desembarcarse de algunos adversarios conservadores o de testigos enojosos, contra quienes subsistían motivos de rencor o el temor a las peligrosas revelaciones. Fue un éxito político de la eliminación de sus oponentes SA. A esta mantaza y traición, también von papen se conmovió por el asesinato de los de sus mas íntimos colaboradores, Von Bose y Edgar Ping: el discurso que declara a ver sentido en la "noche de los cuchillos largos" no le impidió aceptar la misión que le ofreció el Febrer de representar el Reich en Viena, el 25 de julio donde los nazis había asesinado al canciller Dollfuss. Esta es una etapa importante para la consolidación del poder nacionalsocialismo y para la caracterización del régimen.